domingo, 25 de diciembre de 2011

La creencia popular y los perros


En Corea, se usa la imagen del perro (gae) como símbolo de fidelidad e inteligencia (ver imagen de arriba). Se consideraba que era capaz de espantar los malos espíritus, las enfermedades, así como para anunciar y prevenir catástrofes. Al igual que la imagen de otras especies, tales como los tigres blancos y caballos blancos, eran considerados indispensables para eliminar las energías no favorables que pueden afectar una casa. Los perros de color amarillo eran criados en granjas como símbolo de fertilidad y de productivas cosechas.

En China se sacrificaba a los perros por varios motivos. Tiempo atrás se mataba a los perros grandes como el mastin tibetano, porque eran símbolo de lealtad para “conjuros” encargados por mujeres obsesivas por mantener “fiel” a su amado. La toma de conciencia y el paso del tiempo hicieron que se dejara esa práctica y las mujeres opten por sustituir el cuerpo del animal por un simple dibujo de la cabeza de un perro. Este dibujo se convertía en el amuleto de la mujer “enamorada”. A continuación lo quemaba para después frotar ceniza encima de su “amado” sin que se diera cuenta o bien se lo ponía dentro de alguna infusión que éste bebiera. Algunas tradiciones tales como poner carne de perro o la sangre del mismo en la fachada de las casas para ahuyentar las enfermedades, los insectos y los intrusos aun se conservan dentro de China.

Otras culturas, han utilizado al perro para curar males. En el siglo VIII los chinos usaban un remedio relativamente inofensivo para acallar el llanto de un bebé: se arrancaba un pelo del cuello de un perro, se le hacia un nudo y se ponía dentro de una bolsa roja que se colocaba entre las manos del bebé, el cual luego dejaba de llorar…

Los babilonios por su parte creían que la mordedura de un perro era un signo de buenaventura o del demonio (dependiendo el color del can). A la entrada de las casas de Babilonia se dibujaba un mastín que hacía de guardián.
En Argentina, más precisamente en el norte del país, un escritor indígena colla llamado Sixto Vazquez Zuleta en su libro “El perro curandero”(ver imagen de la tapa del libro debajo de este párrafo) nos cuenta un relato originario de La Quebrada de Humahuaca, en donde se relaciona a un “Cajchi” (perro pequeño) con la sanación, quien a partir de morder en la pierna varicosa de una señora logra curarle su padecimiento.

En otras culturas, curiosamente, el perro formaba parte de la ceremonia matrimonial. El novio recitaba un juramento tomando la sangre de un perro sacrificado y la novia juraba su fidelidad por el perro. Así como leen, ¡pobre perro!

Según algunas creencias, cuando una bruja pactaba con el diablo (ver imagen de arriba) éste le otorgaba un perro como ayudante.
En el cuadro de Goya “La transformación de las brujas” se puede observar que las brujas tenían que convertirse en perros para poder utilizar los poderes que les otorgaba el diablo, cosa que este pintor supo reflejar maravillosamente. Lo cierto es que de alguna manera u otra, los perros se han relacionado con la brujería y se les ha temido por eso durante mucho tiempo.
En México, por su parte, existen cuentos que asocian el aullido de un perro con la presencia del diablo luchando con el ángel guardián de un moribundo. O bien en Gales, existe un relato que habla de un jinete fantasma y su jauría de sabuesos que aparecen en busca del alma de algún desafortunado.

Para concluir se observa que la creencia popular también ha dado lugar a los perros a lo largo del tiempo y a través de las distintas culturas, ya sea positiva o negativamente, los han convertido en parte de sus vidas. Y gracias a ciertos atributos de los canes, se los ha venerado y utilizado como símbolo de lealtad, protección, etc.

Lo negativo es que en muchos casos han sido victimas de malos tratos y sacrificios como producto de pseudos-teorías “religiosas” que los justificaban y justifican hasta hoy en día (aún se observan perros sacrificados como ofrendas a ciertos “dioses”).

Por el bienestar de nuestros amigos caninos es importante saber los orígenes de ese pasado que los ha amenazado y accionar en el presente para transformar la realidad que los lastima. Un camino para llegar a transformarla esta orientado a valorizarlos tal como son, sin humanizarlos, y creando espacios de reflexión para que eso suceda.
Creado por Lorena Varela

La figura canina entre los Celtas

Por Lorena Varela



Para introducirnos en el punto de qué importancia tenia la figura canina entre la cultura celta, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos de la cultura Celtibérica:
  • Era expertos en todo lo referente a la temática bélica. No sólo se ocupaban de fabricar herramientas de guerra sino también empleaban la táctica de ocuparse en generar terror entre sus enemigos a fin de asegurarse el éxito de una batalla (también llamada guerra “psicológica”). Para atacar, debían estar autorizados por los druidas, quienes eran los sumos sacerdotes, guías de todas sus batallas. Estos últimos, se formaban durante 20 años para ocupar el puesto y eran quienes les indicaban a los guerreros celtas, qué día seria de “suerte” o cual no.

  • Eran politeístas, esto significa que adoraban a cientos de deidades. A diferencia de sus contemporáneos griegos y romanos, no adoraban a meros dioses con formas humanas, sino que estos tenían total relación con la naturaleza, en muchas ocasiones eran dioses zoomorfos. La conocida diosa Epona(ver imagen arriba), deidad relacionada a los caballos, fue de gran importancia entre los celtas dado que éste animal resulto fundamental para sus batallas. Los celtas eran maestros en la equitación y usaban preferentemente caballos para trasladarse durante sus excursiones. Aquí entra en juego el papel de las figuras animales, a continuación nos extenderemos con la imagen del perro:
Para los celtas, los perros eran de suma importancia. A tal punto que se sabe de casos en que al matar el perro de un guerrero implicaba para el “asesino” el poder para ocupar su puesto dentro de la tribu.
Se sabe de deidades representadas rodeada de perros como símbolo de protección. Un ejemplo de ello lo tenemos en la diosa marina llamada Nehalennia, quien tenía como función proteger a los viajeros que cruzaban el mar, por lo que era representada junto a un gran perro.
He aquí un punto sumamente radical, teniendo en cuenta que los celtas no veían limites entre lo sobrenatural y lo natural, es válido remarcar que al observar esculturas de “deidades” junto a perros, habla de que éstos últimos estaban domesticados y compartían parte de su vida con ellos. Lo cual no es un tema menor.

Por su parte, Arawn (ver imagen arriba) ,dios de la muerte, también es representado rodeado de perros. En ocasiones el perro se asocia con la muerte, y su pariente el lobo, es para los celtas símbolo de castigo por errores cometidos. Aún así, la imagen del perro y el lobo se confunden dentro de la misma cultura celta.
Muchos guerreros estaban orgullosos de sus sabuesos, principalmente porque para los celtas el principal factor de poder pasaba por la imagen que podían dar al enemigo, antes de las adquisiciones materiales que pudieran obtener de sus victorias. Punto fundamentalmente dispar en comparación con otros pueblos. Los romanos, por ejemplo, procuraban tener poder conquistando “imperios” mientras que los celtas volvían de sus conquistas con cabezas humanas (porque consideraban que la cabeza era el centro de poder de las personas) y se proveían de ganado para alimentarse. Cabe destacar que la mujer celta también salía a batallar, en comparación de sus contemporáneos, la cultura celta gozaba de igualdad de género.
En definitiva, el papel del perro para esta cultura guerrera pasa principalmente por la importancia de lo que simboliza, es decir protección y seguridad, que les resultaba radical para continuar sus batallas. Por otro lado, con miles de años de distancia y diferencias, ya el papel de los celtas para con sus perros datan la semilla de lo que actualmente se conoce como perros militares. Curiosamente el primer país que utilizó perros para fines bélicos fue Francia, antiguamente territorio conocido como “Galia celta”.

El pueblo egipcio y los perros



El pueblo egipcio comenzó y prospero en el año 3000 a.C. aproximadamente. En plena edad de piedra, se caracterizaban por saber leer y escribir, tenían médicos que curaban enfermos, hombres que leían las estrellas y creían en la vida después de la muerte.
Los animales eran sagrados para ellos, especialmente los animales domésticos como por ejemplo el gato, el carnero, el asno, y también el perro.
En éste último punto se ubica la figura de Anubis, dios con cuerpo de hombre y cabeza de cánido en donde algunos arqueólogos afirman que se trata de la cabeza de un chacal mientras que otros insisten con que se refiere a la cabeza de un perro. Sea lo que sea, éste dios egipcio estaba relacionado con la muerte, la resurrección, posteriormente con el embalsamamiento y a su vez, el color negro con el que era pintado simbolizaba entre los egipcios “vida y fertilidad”, dado que negro era el color del limo depositado a orillas del Nilo donde luego cultivaban. Teniendo en cuenta esto ultimo, no por nada, llamaron a su tierra Kemet (tierra negra).
Debido a la diferencia de opiniones y al largo período que duró la cultura egipcia, su religión fue heterogénea, es decir que fue variando abruptamente tanto en la figura y conceptos de sus dioses, es así que entre los primeros textos religiosos se dice que Anubis no tenia progenitores, mientras que en posteriores relatos afirman que es hijo adultero de Osiris y Neftis, otros lo relatan como hijo de Set y Neftis y en “la síntesis solar” aparece como hijo de Ra.
En lo competente a otros vínculos “familiares” en uno de los primeros textos se lo señaló como hermano de Osiris, mismo dios que posteriormente se mencionaría como su padre.


Anubis fue dios tutelar de Cinópolis, en Egipto central, se lo consideraba la divinidad más importante del infierno, donde su tarea consistía en guiar el alma del difunto en el más allá y posteriormente se encargaba de “acusar almas” en el llamado juicio final o juicio de Osiris, evento que se celebraba en la Sala de las dos verdades. En ella, Anubis pesaba el corazón del difunto para comprobar el peso causado por los pecados cometidos. Si era más ligero que la pluma de la verdad, la persona vivía eternamente. Si no, arrojaban el corazón al monstruo Ammit, "Devorador de muertos"(Ver secuencia de arriba).Luego de que su imagen pierda supremacía, se lo relacionó también con el embalsamamiento, porque los sacerdotes de anubis llevaban mascaras con su figura en la ceremonia de embalsamamiento del faraón. Ese proceso duraba más de 70 días, ritual que implicaba entre otras cosas la deshidratación del cadáver para conservarlo.

Otro dios egipcio, también cinocéfalo(ver imagen de arriba), es la figura de Seth (también conocido como Set, Sutej, Setesh, Seteh), dios egipcio que personificó la sequía, fue símbolo de las fuerzas destructoras, su voz era el trueno.
Representado, generalmente, como un galgo con orejas largas cortadas, hocico hacia arriba y un rabo bífido largo. Pese a su similitud con un lebrel, otros autores dicen que la especie a la cual pertenece su cabeza no esta definida, mientras otros suponen que se trata de un asno con cuerpo de humano otros creen que se trata de un perro.
Los progenitores de este dios con cabeza "indefinida" serian Guet y Nut.
De esta deidad también hay diferentes conceptos, dado que variaba según la dinastía imperante. Se lo relaciono con la violencia ,por otro con la guerra y también se lo vinculo a la protección durante los viajes en el desierto. Esta variación también repercute en su “fisonomía”, dado que en algunos dibujos se observa a Seth pintado de rojo (entre los egipcios éste color estaba relacionado con el desierto y la maldad) mientras que en otros dibujos, al igual que Anubis, se lo ha pintado de negro (limo del Nilo, relacionado con la fertilidad).
Así se concluye que por haber puesto su rostro en la cara de éstos dos dioses, el pueblo egipcio dio a el perro un importante papel en su cultura, especialmente al asociarlo con un momento tan relevante como es el después de la muerte y por otro porque estaba la costumbre de enterrar al can junto a su amo. Dado que estaba prohibido maltratarlos, se esperaba que mueran para sepultarlos junto al difunto que en vida había sido su amo.
Por otro lado cabe destacar también la figura de la raza lebrel, raza buscada por los faraones. Razón por la cual durante ciertas dinastías Seth fue dibujado con rostro de lebrel seguramente con orden de algún faraón amante de la raza.
Finalmente una vez más es el perro el animal doméstico elegido por una civilización como compañero en la evolución y es su imagen utilizada para representar sus enigmas, vicios y virtudes.-

Creado por Lorena Varela

Frida Kahlo y sus perros


                                        Autorretrato con changuito y el señor Xólotl (1945)

                                        
             El abrazo de amor del universo, la tierra (México), Diego, yo y el Señor Xolotl (1946)


Frida Kahlo pintora mexicana muy destacada. Fue pareja de Diego Rivera, ambos gustaban mucho de los animales. Gusto que Frida reflejo en muchas de sus pinturas, principalmente pintó monos, venados, loros y perros de la raza itzcuintle, el cual es el nombre del perro sin pelo mexicano (también conocido como Perro Pelón Mexicano). Todos estos anímales vivían en la Casa Azul (Coyacán, México) donde vivió y murió la artista, el 13 de julio de 1954.


Centrándonos en los perros de su vida, no fue por “casualidad” que optó por adoptar y pintar la raza itzcuintle, los eligió porque es la especie canina propia de México y Centroamérica. Es una de las muchas razas de perros originarios de América, por lo cual fueron muy representativos para la pintora pues siempre manifestó una estrecha relación con las tradiciones populares y la vida de México.

En sus obras, los llamaba “El señor Xolotl”, en referencia al nombre original de la raza: Xoloitzcuintle, que significa “Perro de Xólotl ò Perro monstruoso”.Itzcuintle, según el Diccionario de Zoología Nahuatl significa perro. Es interesante hacer notar que en los grupos nahuas, Xolotl (nombre que Frida daba a su perro) era representado por un perro que según su mitología era el encargado de conducir las almas de los difuntos a través de los recovecos del inframundo. Su principal atributo es el movimiento (ollín), pues su tarea consistía en llevar la luz, de la que era portador, al otro extremo del mundo.

Visto en: http://ladridodeamor.blogspot.com/search/label/Perros%20y%20Arte

viernes, 16 de diciembre de 2011

Consideraciones sobre la mente canina

En El Origen de las especies, CharlesDarwin manifestó que la única diferencia entre la inteligencia de los humanos y la de la mayoría de sus primos mamíferos  inferiores "es de categoría  y no de clase". Prosiguió  estableciendo  que "los sentidos y la intuición, las diversas emociones  y cualidades  como el amor, la memoria, la atención, la curiosidad, el mimetismo, la razón y otras facultades de las que el hombre se jacta, pueden asimismo encontrarse en una condición primitiva, e incluso a veces más desarrollada, en los animales inferiores".
Es evidente que ni Darwin ni cualquier ser razonable intentará afirmar que la inteligencia de los`perros es idéntica a la de los humanos en todos los aspectos. La inteligencia canina tiene claras limitaciones.
Existe probablemente mucha literatura y poesía sobre los perros pero, con toda certeza, no escrita por ellos. Luego, ¿dónde situamos a los perros en la escala de la inteligencia animal o al comparar su inteligencia con la humana?.
Todos aquellos que somos científicos, como cualquiera en esta sociedad, hemos ido creciendo, hemos desarrollado una serie de comportamientos que han sido definidos a partir de la cultura de nuestro entorno. A pesar de que intentamos distanciar nuestro pensamiento teórico o empírico de las tendencias culturales, religiosas y filosóficas que nos rodean, éstas siguen influenciando en gran medida y, a veces, de maneras muy sutiles. William James, conocido psicólogo americano  ya nos advirtió de que "hay un montón de gente que se cree que está pensando cuando en realidad sólo está reordenando sus prejuicios".
René Descartes, filósofo francés del siglo XVII , conocido por sus aportaciones a las matemáticas, fisiología y psicología, sostuvo que todos los animales carecían de consciencia, inteligencia y de cualquier clase de mente análoga a la del hombre. De acuerdo con su teoría, un perro es una simple máquina animada. Numerosos psicólogos y fisólogos se han adherido a esta teoría.
Sin embargo, los hombres primitivos no dudaban en dotar a los perros de inteligencia y a veces incluso de capacidad de palabra. Y al igual que las leyendas primitivas atribuían un alto nivel de inteligencia a los perros, los primeros científicos que estudiaron el compotamiento canino también lo hicieron. El filósofo griego Aristóteles, anticipándose a la visión de Darwin sobre la inteligencia canina, manifiesta que la diferencia entre la capacidad mental de los perros y de los humanos es únicamente de grado. Tanto los hombres como los canes experientan emociones, pero las de los humanos son más complejas. Ambos aprenden, recuerdan, resuelven problemas y sacan provecho a la experiencia, pero los humanos saben hacerlo mejor.
Lamentablemente, cuando Descartes desposeyó a los animales de intelecto, razón y consciencia, ello acarreó varias consecuencias no sólo en el campo científico e intelectual. Al negar la existencia de capacidades mentales superiores en los perros, también estaba negando la existencia de emociones y sentimientos. Según él, el gemido que emite un animal cuando es golpeado no indica dolor sino que es algo equivalente al sonido de los resortes o del carillón de un reloj o de un juguete de cuerda cuando cae al suelo. Nicolas de Malebranche, filósofo francés que prosiguió con el trabajo de Descartes, aludía a este concepto al manifestar que los animales "comen sin placer, gimen sin dolor, actúan sin saberlo; no desean nada, no temen a nada, no saben nada".
La conclusión fue que la teoría de Descartes se utilizó posteriormente para justificar la crueldad generalizada contra los animales. Y consecuentemente, la preocupación moral estaba fuera de lugar porque el dolor y el sufrimiento de los animales no era real.
Estos pensamientos tan extremistas todavía se dan actualmente. Respecto a los animales, en 1989, P. Carruthers, en el prestigioso Journal of Philosophy, declaró que "dado que sus experiencias, incluido el sufrimiento, son de índole no consciente, su dolor no requiere una preocupación moral inmediata. De hecho, puesto que todos los estados mentales de las bestias son de índole no consciente, los daños no son objeto de preocupación moral, ni siquiera de manera indirecta".
Es interesante reparar en que los científicos y filósofos que muestran estas opiniones suelen comportarse y actuar de otra manera en sus vidas privadas. El concepto radical de que sólo los humanos poseen consciencia e inteligencia y de que sólo el dolor y el sufrimiento humanos tienen impotancia, aparentemente resulta más difícil de llevar a la práctica en la vida privada, en especial si convivimos con un animal doméstico. La historia nos dice que Descartes tenía un perro llamado monsieur Grat, bastante mimado, aquien hablaba de la misma manera en que nosotros nos dirigimos a nuestros perros. se preocupaba por su salud y por las cosas que le gustaban y las que no, y, algunas veces, especulaba sobre sus pensamientos. ¿Tanta preocupación por una máquina inconsciente? ¿Quién puede hablar a una máquina como a un reloj de pulsera y especular sobre su salud y sus gustos?. Está claro que en las relaciones diarias de Descartes, la sospecha de que su perro estaba dotado de consciencia no sólo era conveniente sino que, quizás, además, era inevitable.
Reseña tomada de La Inteligencia de los Perros. Stanley Coren. EDICIONES B. 1995

martes, 6 de diciembre de 2011

El Jabato de Anomia. Exposición Alicante C.A.C. 2011

Foto: Marina de Diego Cuéllar
Foto: Marina de Diego Cuéllar

Clase Jóvenes:
El Jabato de Anomia: Excelente 1º
Mística de Solecan: Excelente 1º. Mejor Joven
Juez: Juan Centelles

viernes, 2 de diciembre de 2011

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Las formas de la posesión : solidaridad y compañía

Las formas de la posesión: solidaridad y compañía

POR Ximena de la Cueva

Por más que disimules, un abismo
serás como también el yo saberte
conmigo aquí en lo que llamamos mundo.
—Eliseo Diego—


Habitar los espacios, sean casas o transportes, desplazarse por sitios públicos, permanecer casi inmóvil en un sillón… todas actividades que adquieren un ambiente y un carácter peculiar si se llevan a cabo con un compañero. Eso es real y evidente si se analiza de cerca y con atención la conducta de las personas con mascotas. La elección de este compañero puede partir de las más diversas concepciones del mundo y necesidades específicas, desde las más físicas hasta las que involucran cuestiones subjetivas (aunque con bases físicas, finalmente) y por lo tanto, las preferencias individuales. Sea la búsqueda de mejorar la salud, la sustitución de afectos, la animadversión y hasta las alergias, todas estas motivaciones y muchas más pueden estar en la base germinal de las relaciones entre los humanos y las mascotas o los animales domésticos; particularmente en aquellas donde el vínculo afectivo se vuelve más que estrecho, inamovible y tan amplio, que cubre casi la totalidad de la cotidianidad de la persona.

Si el maíz y el trigo están domesticados…

El nexo entre ciertas especies animales y los grupos humanos inicia con la búsqueda de satisfacer necesidades alimenticias y facilitar el trabajo para obtener recursos económicos, y aquí dejamos la idea a la imaginación del lector, pues en la memoria puede aparecer el texto de Claude Meillasoux Mujeres, graneros y capitales, y a veces resulta inconveniente que al hablar de recursos económicos antiguos o modernos, surjan las mujeres y los capitales relacionados.
A partir de la conformación de esta serie de relaciones, algunos animales pasaron a ser parte de la cotidianidad doméstica en las sociedades sedentarias o seminómadas y aunque hay evidencias óseas de la presencia de animales de compañía en grupos muy antiguos, así como en algunas pinturas rupestres, los estudios y la información más abundante parte de las agrupaciones para las que la domesticación revolucionó de manera drástica sus bases económicas y en consecuencia, las relaciones más subjetivas y superestructurales que podamos pensar y conocer, por ejemplo las que acercan o alejan a los individuos de ciertas especies animales.
Aquí es donde empieza a definirse una línea divisoria fundamental; el camino de la comparsa siguió su construcción y al pasar los milenios, las gallinas, las vacas, los caballos, y por supuesto, los perros y los gatos dejaron de pensarse como “animales”, en el sentido de seres libres, peligrosos o no, pero básicamente diferentes a nosotros como grupo y como individuos. Sin embargo, los primeros en raras ocasiones son identificados como mascotas, pues la base de su presencia en las casas es económica o de ayuda para cuestiones laborales. Los que viven al interior del hogar y aquellos con quienes se comparte prácticamente el día entero, pasaron a ser miembros de la familia y los animales “de granja” ni siquiera tienen rostro para la enorme cantidad de habitantes de las ciudades, que se limitan a consumir cuantos productos salgan de ellos.

Una casa medio llena

Los seres que llamamos mascotas son importantes más allá de su presencia cotidiana, y es posible pensar que todo inicia con la, en apariencia, simple decisión de cuál de todas las posibilidades de existencia compartirá nuestros dramas, prejuicios, camas y familia. El origen de la palabra, según los expertos, está en el francés mascotte, que en el sur de Francia se usaba para referirse a objetos que por efecto apotropaico (1) (por contacto con ellos), originaban situaciones positivas, léase buena suerte; es decir, funcionan a manera de talismanes, que reprimen y alejan “lo malo”. Y ya dentro del diccionario, una mascota es un animal de compañía, es decir, que no se le tiene con fines alimentarios o de trabajo.
Aunque se supone que los animales preparados para ser compañía y auxiliar a las personas con diferentes problemas de salud, tienen la misión de simplificar las actividades cotidianas de estos enfermos, la suma de sensaciones que generan son situaciones relacionadas con la solidaridad, lo que se suma al apoyo físico que brindan y para lo que están entrenados.
Puede llamársele fascinación, superstición sensual o simple análisis estético, lo cierto es que Borges, Baudelaire, Neruda, Lizalde, y los que ustedes nombren, escribieron al menos un poema a los gatos o a la cualidad de ser felino. Eso sin mencionar a los de T. S. Elliot y la relevancia de estos cuadrúpedos en la vida de Carlos Monsiváis. Y aunque aquí se nos pueda acusar de herejía poética, tal vez sea posible relacionar ese contacto cercano como ejemplo de que son fuente de aprendizaje, y de que son capaces de apoyar a cualquier “dueño”, en etapas críticas de inestabilidad emocional.

Química y emoción

Por otro lado, está la suma de ideas negativas en contra de ciertas especies. Volvamos a los gatos. La Inquisición alentó la llamada “caza de brujas”, y como parte de esa forma de juzgar y reprender, el papa Inocencio VIII y su bula de 1484, consiguieron establecer como habituales los sacrificios de gatos durante las fiestas populares, pues también se le hacían acusaciones. Además de ayudar a Lucifer, a los felinos, sólo a los domésticos, se les consideraba culpables de una infinidad de males, así que para terminar con ellos había ritos para quemarlos, entre otras atrocidades. Al parecer, la Noche de San Juan era una de estas fiestas abrasantes en las que se les incluía como parte de la hoguera.
Dejando de lado esa oscuridad religiosa, pero sin separarnos demasiado, veamos ahora la relevancia de las mascotas, por el aparentemente simple hecho de nombrarlas. A los caballos se les pone nombre, pero no a los cerdos o gallinas que serán parte de las ventas o de la mesa una tarde de invierno. Las denominaciones, nuevamente nos llevan al terreno de lo adámico y la posesión; dios le dio a ese primer hombre bíblico, la orden de nombrar a cada ser con el que compartía el espacio vital para ayudarlo a aprehender su entorno paradisiaco. Y es probable que este sea el primer ejemplo de que el contacto cercano con ciertos animales (de los que seguramente Adán tenía un par), refuerza la inteligencia emocional, de los humanos, por supuesto.
En definitiva, un humano es diferente por el simple hecho de decidir compartir su vida y su espacio con estos seres que el encuentro los hará compañeros, pues desde cualquier ángulo, ofrecen mucho más que onomatopeyas y recuerdos capilares.

(1) El concepto viene de de apotropein, que significa alejamiento, que traducido a esta cuestión específica puede verse como una especie de barrera en contra de elementos, contextos y circunstancias negativas.

Jana y Ashley de Totana


                                              Fecha de nacimiento 20 de octubre de 2011
                                             Por El Jabato de Anomia y Focha de Anomia

                               

martes, 22 de noviembre de 2011

De los perros de las guerras

Éste artículo versa sobre este animal, el perro, a lo largo de la historia, hasta bien entrado la edad media, y su empleo por el hombre como arma de guerra; para rematar en una relación con el texto de Soledad Acosta de Samper “Perros de la Conquista”.
De la revisión del archivo personal de Daniel Mesa Bernal, que llegó a la Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto el año pasado, encontramos un artículo de prensa del suplemento Lecturas Dominicales, de El Tiempo, del 30 de diciembre de 1962, página 6, titulado “Los animales en la historia: El Perro. Los Mastines combatieron contra César” por Guilio Colombo, con versión de Pedro Cavallazzi Soriano.
Lecturas Dominicales, de El Tiempo, del 30 de diciembre de 1962, página 6, titulado “Los animales en la historia: El Perro. Los Mastines combatieron contra César” por Guilio Colombo
Lecturas Dominicales, de El Tiempo, del 30 de diciembre de 1962, página 6.
Lecturas Dominicales, de El Tiempo, del 30 de diciembre de 1962, página 6.

 Este artículo hace un recuento del empleo del perro en combates a lo largo de la historia. Al terminar de leerlo recordé el pequeño texto, leído hace tiempo “Perros de la conquista” de Soledad Acosta de Samper, artículo aparecido en su libro Biografía de hombres ilustres o notables, de 1883.
Pero antes un pequeño antecedente extraido de Konrad Lorenz [1], quien nos dice que en la transición del paleolítico al neolítico -entiendase mesolitico, 10000 a.C hasta 5000 a.C.-, el perro era ya un animal doméstico, el llamado perro de las turberas, procedente del chacal dorado (canis aureus)
“Cabe suponer que el hombre entonces, justo en el período  en que pasó a vivir en palafitos[•], tomara consigo algunos ejemplares del chacal particularmente mansos, todavía no domésticados por completo, pero, en cambio, excelentes cazadores y, como tales, de gran valor para él, y los convirtiera en animales domésticos en el verdadero sentido del término.” [2]
Desde entonce se da un proceso de relación mutua, hasta que el hombre entró en combate con sus similares y se dió cuenta de las ventajas de aquel noble animal.
EL PERRO. ARMA DE COMBATE
Para el combate el perro supero en varios aspectos a muchos otros animales, como el caballo o el elefante, pues “Infiltrándose en las líneas enemigas, ha sabido distinguir al adversario mejor que el caballo y el elefante; allí siembra el desorden y el pánico con la ferocidad guerrera de su aspecto, y es resistente a las heridas, en tanto que se hace más feroz con el dolor y se incita más y más con el olor de la sangre.” [3]
En: http://www.elgrancapitan.org/foro/viewtopic.php?f=45&t=15728

Nos dice Colombo que Aliatto, rey de Lidia en 618 a.C., figura entre los primeros que adiestraron canes para el combate, llegando a constituir batallones de dogos. Se desprende igualmente que Ciro los utilizó en sus diversas batallas. Otros reyes que actuaron igual fueron: Atila, el rey Huno en 451 a.C., quien se hacía acompañar por galgos que empleaba principalmente como centinelas, en vez de combatientes. Filipo II de Macedonia con ayuda de mastines pudo, en 359 a.C., desalojar a los tracios de los bosques donde no podían penetrar con caballos. Jerjes en su campaña contra Grecia en 480 a.C., empleo dogos, que fueron decisivos en el enfrentamiento o choque cuerpo a cuerpo “soltándolos solo a una distancia muy cercana para que no se dispersaran durante el ataque y manteniéndolos ocultos hasta lo último detrás de los escudos de dos filas de soldados.”  En 101 a.C., el cónsul romano Caio Mario casi pierde la batalla de Vercelli por una horda de mastines comandadas por mujeres. Cesar durante su desembarco en las costas británicas se vio obstaculizado por  cuadrillas de mastines adiestrados por los isleños.
Sobre los griegos refiere que “[…] amaestraron a los perros para el combate en formación bélica, con arte y disciplina, y los mastines decidieron por su propia fuerza el éxito de algunos combates inciertos.”
Más adelante dice “Los legionarios romanos, a su vez, maestros en el arte de la guerra, por norma prefirieron confiar más en su escudo y en el arte de manejar la espada en el combate cuerpo a cuerpo, dejando a sus perros el encargo de distraer y estorbar a los enemigos.”
PROTECCIÓN DEL PERRO
En principio el perro combatió  inerme, sin ninguna clase de defensa, solo con sus propias armas. Los asirios fueron los primeros en planear la manera de protegerlos durante el combate. En el 60 a.C., Estrabón[•] define “ ´giaco´ una especie de cota metálica para protección del tronco” que les ponían para tal fin. Posteriormente los galos
“construyeron autenticas corazas para sus gigantes auxiliares de combate, corazas ensambladas con lamina de metal unidas y dispuestas en tal forma que no impedían la agilidad de los movimientos, y junto con la coraza también un collar erizado de clavos afilados y hojas cortantes. En Medioevo los celtas renovaron este sistema de protección transformando a sus dogos en auténticos acorazados con collares puntiagudos. Adornando con líneas la armadura y, sobre todo, adaptando al collar una larga espada afilada, colocada hacia delante a modo de lanza, que resultaba mortal para los caballos.”
Esta característica se observa en posteriores periodos de la historia. En la guerra que libraron Carlos V de España y Francisco I de Francia, aquel empleo 800 sanguinarios San Uberto dispuestos por Enrique VIII “[…] fueron ellos los que, en la batalla de Valencia, protegidos con corazas de acero y amaestrados para luchar contra la caballería, desconcertaron a los franceses.”
En: http://lafolklorica.blogspot.com/2010/08/salamancas-y-caminos-los-perros.html
Por otro lado es menester mencionar el reconocimiento de que fueron objeto estos animales, nuevamente se menciona a Aliatto quien fue probablemente “[…] el primero en instituir los cargos oficiales para la administración de las vituallas de la tropas caninas, con equipajes bien provistos y bueyes para carne en el sequito del ejercito.” En 480 a.C., en la batalla de Salamina, “[…] un perro se distinguió de tal manera que mereció ser sepultado en Atenas con públicos honores.” Igualmente “El dogo ´Hircanus´ del rey de Tracia, Lisímaco, muere combatiendo en defensa del amo en la batalla de Cyropedion, en el 326 a.C., y es públicamente rodeado de honores.” Más recientemente Napoleón “[…] organizador minucioso de sus tropas, no se olvidó de dotarlas de perros.” Y así se pueden mencionar varios ejemplos, hasta bien entrado el siglo XX.
OTRAS FUNCIONES
 No solo como combatientes se distinguieron los perros, también como  estafetas y porta-ordenes, “En este caso se hacía ingerir a los animales los pergaminos que debían llevar más allá de las líneas enemigas, los cuales eran recuperados por los destinatarios sacrificando al mensajero.”
Así mismo fueron empleados para dar caza a enemigos. La reina Isabel  dio cacería a irlandeses y enemigos del protestantismo con tropas de sabuesos. Durante el periodo de la conquista en América, los conquistadores se sirvieron de perros  para perseguir a los indígenas. “La acción de estos sabuesos, ya expertos en seguir a los esclavos, no fue bélica, sino que se redujo a una sangrienta persecución de fugitivos inermes. De entre estos perros se distinguió uno por su furor y crueldad, llamado ´Becerrillo´” Característica esta que se tratara más adelante.
Otro uso del perro en combate fue y es como auxiliar de salud “El pintor Jean Bungartz tuvo la idea, a principios del siglo pasado (XIX) de usar el olfato y el instinto naturales del perro en la búsqueda de heridos en el campo de batalla.”
RETOMANDO…

De lo anterior, especialmente cuando se mencionó al perro durante la conquista, retomo a Soledad Acosta de Samper en su texto referente para el siglo XIX Biografías de hombres ilustres ó notables. Relativas á la época del Descubrimiento, Conquista y Colonización de la parte de América denominada actualmente EEUU de Colombia, obra destinada al servicio de la instrucción pública, publicado en 1883, en Bogotá por la Imprenta de La Luz. (Clasificación en la Sala Antioquia 920.71. A185). En un artículo presentado al final del texto pregunta ¿Parecerá acaso inoficioso y tal vez hasta irrespetuoso para con nuestros antepasados, los conquistadores del suelo patrio, el mencionar al fin de esta obra los nombres de algunos perros que se hicieron famosos en la Conquista? Respondiéndose que la idea es la de instruir y en ello cabe tratar “aunque sea de paso, de algunos perros cuya cruel ferocidad tuvo mucha parte en la reducción de indígenas americanos.”[4]
 Los perros que existían aquí a la llegada de los españoles eran mudos y solo se empleaban como compañía y en las cacerías. Se pregunta la autora si los españoles empleaban perros durante sus guerras, creo que por lo expuesto arriba es de suponer que España durante su poderío en Europa hizo uso de tal elemento bélico, transportando ejemplares al nuevo mundo.
“Los perros de los conquistadores eran de raza de alanos, es decir, mestizos de dogo y mastín”. De los más conocidos fueron Becerrillo, ya mencionado arriba y Leoncico. Refiere así esta autora a Becerrillo
“[…] era enorme, salpicado de manchas negras sobre un fondo rojo, la nariz negra y los ojos rodeados de pelo negro. Era tan apreciado por su ferocidad que se le daba doble ración, y su amo recibía sueldo por los servicios de su perro. Era tan inteligente que distinguía los indios mansos de los alzados. […] Después de muchos años de servicios, Becerrillo murió de resultas de una flecha envenenada que le dispararon los Caribes en un combate, y que atravesó la colcha forrada en algodón que siempre le ponían sobre el cuerpo para evitar las flechas enemigas.”[5] 
De esto se desmiente lo anterior que solo fueron para caza, pues en la nueva tierra la persecución de indígenas de implícito por lo general incluía un combate.
En: http://www.sindramas.com/phpBB3/viewtopic.php?f=9&t=25007&view=previous

Sobre Leoncico, famoso perro de Balboa, dice que fue hijo de Becerrillo, “[…] el cual recibía la paga de un oficial, y combatió al lado de su amo en todos los encuentros que tuvo con los Indios del Istmo de Panamá.”
También refiere para la región de Santa Marta a Amadís, cuyo dueño fue un tal Francisco Castro “[…] el cual hacía parte de todas las expediciones contra los desgraciados aborígenes. […] Cuando Gonzalo Jiménez de Quesada vino a la conquista del Imperio Chibcha, no trajo perros en la expedición; pero a la llegada de Federmann y de Belalcazar estas fieras participaban en todas las guerras contra los indígenas que después se rebelaron contra los españoles, y aquellos infelices tenían más horror á un alano cebado á matarles, que á un regimiento de arcabuceros.” [6]
Juan de Dios López Cano
Referencias
 [1] Lorenz, Konrad. Cuando el hombre enconro al perro. Ediciones Naciones, Circulo de Lectores Ltda. Bogotá. 1976.
[•] Viviendas construidas y apoyadas sobre pilares y estacas.
[2] Lorenz, Konrad, op cit, p 21.
[3] De aquí en adelante la información es sustraída de Colombo, Guilio “Los animales en la historia: El Perro. Los mastines combatieron contra César.” Lecturas Dominicales, El Tiempo, 30 de diciembre de 1962, p 6.
[•] Geografo e historiador griego, nacido en Amasia Ponto, en el periodo aproximado 64 a.C – 19 d.C.
[4] Acosta de Samper, Soledad. Biografías de hombres ilustres o notables. Imprenta de la Luz. Bogota. 1883. p 442.
[5] Ibid, p 443.
[6] Ibid, p 443-444.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Historia del Pinscher Miniatura

El Pinscher Miniatura o Pinscher Mini se origina en el siglo XVIII, concretamente en Alemania.Existen varias teorías en cuanto a su origen, una de ellas es que puede que se haya desarrollado a partir de un cruce entre Galgos Ingleses o Greyhound con Teckels o "Salchichas", y con un poco de sangre de Terrier, otra de ellas explica el origen del pinscher miniatura como un cruce de Toy y de Manchester terrier.
El pinscher miniatura procede del Pinscher Alemán o pinscher mediano, diríamos que es la imagen achicada del pinscher mediano, pero sin defectos de enanismo; se diferencian claramente por el peso (pinscher miniatura de 4 a 6 kg, según marca el estándar oficial; pinscher mediano entre 14 y 20 kg) y la altura a la cruz (P.M 25-30 cm, y pinscher mediano entre 45-50 cm).
Contrariamente a lo que se cree, el Pinscher miniatura no se originó a raíz del Dobermann, únicamente tienen en común que los dos cuentan con sangre Terrier en sus antepasados, por otra parte el Dobermann apareció casi un siglo después.
Al ser su origen las granjas alemanas, se utilizaba como perro ratonero y nunca fue un perro de la aristocracia; el nombre "pinscher" significa "mordedor", aunque este calificativo no define en absoluto al carácter de esta raza.
En un principio el Pinscher Mini fue llamado Reh Pinscher, todo perro que fuese pequeño y un buen cazador de ratas se aceptaba en la raza.
Se presenta el primer pinscher miniatura en 1836 en Mecklemburgo.
No fue hasta que en 1895, en que se creó el Pinscher Klub, hoy en día denominado Pinscher Schnauzer Club (1921), es entonces cuando la raza se clasifica oficialmente como miniatura.
Los Pinscher Miniatura y los Affenpinscher se clasificaban como una única raza hasta 1896, a partir de entonces, cuando se celebró la exposición de Berlín, se decidió que la variedad de pelo largo se denominase Affenpinscher.
Para la FCI pertenece al grupo II.
Las orejas deben ser rectas y naturales, aunque en algunos países todavía se permite cortarlas, la cola sin cortar, aunque en sus orígenes se exigía el corte de ésta, que el pelaje fuese corto, suave y pegado a la piel. Los colores que se definieron fueron el rojo oscuro, el rojo mezclado con pelos negros, el negro y rojizo, y el chocolate y rojizo.
La raza hizo aparición en los países escandinavos, más tarde en Europa y Las Islas Británicas. Inmigrantes alemanes llevaron la raza consigo a Estados Unidos, donde rápidamente ganó protagonismo.
El pinscher miniatura es un pequeño valiente (se cree un perro grande), vivaz, cabezota, inteligente, gran amigo, fiel, divertido, en definitiva, un pequeño gran perro.

Affenpinscher

Los Pinscher Miniatura y los Affenpinscher se clasificaban como una única raza hasta 1896, a partir de entonces, cuando se celebró la exposición de Berlín, se decidió que la variedad de pelo largo se denominase Affenpinscher. Es una antigua raza alemana que aparece en cuadros de Jan van Eyck y Alberto Durero. No existen dudas con respecto a su nacionalidad, pero si sobre su origen. Algunos mantienen que procede del Grifón de Bruselas. Otros consideran que es este último el que tiene origen en el Affenpinscher. Una tercer corriente sostiene que el Affenpinscher es una versión enana del Terrier Alemán de Pelo Duro. Participó en la Exposición Canina de Cruft en 1980.

Pinscher Miniatura


También llamado Mini Pinscher por varios, es un perro, mascota de compañía. Los Mini Pinschers fueron primero usados para cazar roedores, especialmente ratas. En el nativo Alemán, el perro es conocido como el Zwergpinscher. La parte Pinscher, se refiere a la clasificación de perros guardianes o cazadores de roedores. La parte Zwerg, en Alemán significa enano o Miniatura.


 

 

Pinscher Alemán

El Pinscher mediano o Alemán, es de pelo corto y liso representa a una raza muy antigua incluida en los libros de registros alemanes en 1880. Tiene las mismas características del Schnauzer, por lo que éste era llamado también Pinscher de pelo áspero.  El Pinscher de pelo corto y liso se diferenció desde el principio del de pelo áspero por su color y su manto corto. La mayoría de ellos eran negros con manchas marrón claro, unicolores en tonos marrones hasta rojo, sal y pimienta o simplemente gris azulado hasta negro.   

 

Dobermann

Louis Dobermann de Apolda, en la región alemana de Turingia, era cobrador de impuestos allá por el 1880. Dada su afición a los perros feroces decidió crear el animal ideal para acompañarle en sus rutas. Fue una tarea relativamente fácil ya que era el guardián de la perrera local y tenía acceso a numerosas clases de perros. Su idea era conseguir un perro de talle media a grande, de pelo corto, valiente  y alerta. El Pinscher Alemán  se consideraba agresivo y alerta, así que fue esta la raza con que Dobermann fundó su stock, mezclando el Rottweiler, perro de gran resistencia y habilidad de rastreo y también se cree el Manchester Terrier que en aquella época era un animal de talla mucho mayor. Sin duda el pelaje negro con marcas color fuego  proviene del Manchester Terrier. También es posible que se haya utilizado el Pointer.

Italian Greyhound

Se cree que el origen de este perro está en los galgos representados en las tumbas de los faraones. Existe desde hace siglos con su forma actual, el nombre proviene de su gran popularidad en la Italia del siglo XVI. Fue uno de los perros favoritos de la Reina Victoria, quien hizo mucho por popularizar algunas razas pequeñas durante su largo reinado. Fue desafortunada para esta raza la introducción del sangre Terrier inglés enano en un esfuerzo por reducir aún más su tamaño, se consiguió estropear el carácter de la raza. En un intento de volverlo a su origen se importaron varios perros de América pero esto tampoco ayudó a resolver el problema y a principios de los años cincuenta sólo quedaban cinco registros en el Kennel Club Inglés. Se importaron nuevos perros de Italia y gracias a los esfuerzos y cuidados de los criadores el Galgo Italiano volvió a ser lo que había sido estableciéndose firmemente a principios de los años setenta.   

Dachshund o Teckel

El Dachshund o Teckel fue creado como perro de caza. Se conoce su existencia desde antes del siglo XVI y su procedencia de las razas mas antiguas de perros cazadores alemanes, tales como el Bibarhund. Cuando se fundó el Club Alemán del Dachshund en 1888 sólo existía una variedad, la de pelo corto. En aquella época su característica era la piel arrugada de las patas, que sucesivas generaciones casi han hecho desaparecer. Hoy en día existen tres variedades, con ejemplares enanos en las tres: Teckel de pelo corto, de pelo largo y de pelo duro. Este último proviene del cruce con el Dandie Dinmont Terrier y otros terriers. La variedad del pelo largo proviene del cruce con el Spaniel  y con un antiguo perro alemán llamado Stöberhund. Los ejemplares enanos, como los estándar también fueron creados por una razón. Hacia fines del siglo XIV los cazadores alemanes buscaban un perro que rastreara el suelo en busca de conejos. Algunos ejemplares se obtuvieron por casualidad, eran los miembros mas pequeños y débiles de una camada, aunque también parece ser  que hubo un tipo miniatura producido ex profeso  a través de la cruza de Teckel con terrier enanos o Pinscher.

Schnauzer Estándar

Como el nombre indica, el Schnauzer es de origen alemán. En Stuttgart se ve una estatua de 1620 que representaba a un vigilante acompañado de un perro de apariencia similar a la del Schnauzer  actual. La raza tuvo origen en Bavaria y Württenberg, donde se le apreciaba como ratonero y conductor de ganado. Atrajo la atención de los criadores desde el año 1900. 
 
El Grifón de Bruselas es un perrito de mucha personalidad. Para muchos es un muñeco, para otros un animalito raro. Originalmente esta raza se empleó para controlar las ratas. Después, por insistencia de ellos mismos, se convirtieron en perritos de compañía y guardianes.
Esta raza es natural de Brusela, Bélgica. Se estima que entre sus antecesores se encuentre el Affenpinscher y los perros callejeros de su región natal. Se estima que la raza se estabilizó a finales del siglo XIX. Ya en la década de 1890 era muy popular en Brusela

ORIGEN : Gran Bretaña
Este perro toma el nombre de la ciudad de Manchester, donde en una época estaban muy de moda las competiciones de caza de ratas en "cuadriláteros" adecuados, en los cuales se soltaban algunos centenares de ratas que, en tiempo récord, eran muertas por el Manchester terrier. En aquel tiempo, las orejas de estos singulares cazadores eran amputadas para evitar que fueran desgarradas por los roedores que con frecuencia, en un desesperado esfuerzo

para sobrevivir, se enfrentaban a los perros. llevadas colgadas hacia adelante.
Sobre los orígenes relativamente antiguos de este terrier se dice que desciende de cruzamientos entre el primitivo Black and Tan terrier y el pequeño galgo italiano. Esta tesis estaría confirmada por la conformación del perro que, en algunos detalles, recuerda ciertamente al tipo del lebrel. La formación del Club, en Inglaterra, se llevó a cabo en 1879 y desde entonces han sido seleccionadas dos variedades de este pequeño perro. La primera de tamaño mayor, comprendida entre las razas de terrier y la segunda, mucho más pequeña y definida Toy, que veremos en las razas de compañía. Fuera de Inglaterra, nunca ha tenido gran difusión.
 http://www.criaderolalupe.com.ar/historia.htm

Primeros pinscher miniatura del mundo

Carl Reichert
En este cuadrito familiar vemos a los primeros pinscher miniatura del mundo. (1836-1918)
                                               http://www.criaderolalupe.com.ar/historia.htm